Sorpresas
Anoche fue gracioso.
Mientras pagaba la cuenta de la cena (porque él se olvidó la billetera) y abrigaba en sus ojos la esperanza de que todo estaba bien, lo llamaron al celular por "cosas de la chamba".
Digamos que es la primera vez que eso sucede, y quizá por eso me sorprende. Digamos que es la primera vez que lo llaman a las 9 pm por cosas de la chamba, y como es día de semana, no hice preguntas.
Digamos que la velocidad con la que salió corriendo, olvidándose que yo no había llevado carro y que tendría que tomar taxi a casa, se debe a que pasó algo realmente urgente en su trabajo.
Digamos que al llegar a casa lo llamé y tenía el celular apagado, porque entró a una reunión urgente y no quiso ser interrumpido.
Digamos que es mediodía y no me ha llamado para explicarme lo que pasó, porque se le ha olvidado entre tantas cosas. Digamos que de alguna forma todo ésto me extraña, y al mismo tiempo, no me termina de sorprender tanto.
Digamos que sigo pensando en lo que quisiera decirle cuando me llame, o si debo llamarlo yo.
Digamos que es casi hora de almuerzo, y no tengo hambre.
Mejor ya no digamos más.

4 comentarios:
con todos esos antecedentes , era un asunto de vida o muerte...esperemos
parece el inicio de una película
ahhh esa cosa no me gustan cuando apagan el cel,es proq algo se traen entre manos :S.
Gracias por visitar el blog.
Besos!
sí, no digas mucho y mejor pregúntale de frente. Ponerse a fantasear mucho sobre "qué habrá pasado" (o "qué podría pasar") hace daño...
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